Juventud en éxtasis – Una gran verdad
Hoy, caminando desde el colegio a mi casa,me encontré con un perro que iba por el mismo camino. Al principio caminaba delante mío mirándome de reoj, pero de a poco empezó a ir a mi lado, adelantándoseme algunas veces, mas cuando estaba a 2 o 3 pasos de distancia se daba vuelta para mirarme y reducía la velocidad para quedar a mi altura. Después de un rato así, a medio camino para llegar a mi casa, el animal dobló por una calle por la que yo no seguía, se dio vuelta para ver si yo lo seguía y con esa última mirada nos despedimos silenciosamente.
Caminé un rato sola hasta que quedé atrás de un viejito que caminaba con las manos tomadas detrás de la espalda. Prólijamente vestido con zapatos lustrados y una chaqueta, iba lento, pero no esa lentitud característica del cansancio, sino más bien una lentitus templada, calmada. Sólo cuando estaba muy cerca de él me di cuenta de lo rápido que yo caminaba y disminuí los pasos para seguir detrás de él. Me entretuve viendo como caminaba seguro y calmado mientras veía al cielo y los árboles como quien los ve por priera vez. Supuse que vivía solo porque su ropa no combinaba y me sentí un poco mal por él.
Fue entonces cuando me pregunté por qué alguien iría tan lento en un mundo en el que el tiempo avanza tan rápido. Pensé en su época y en lo mucho que ha cambiado en tan poco, independiente de que yo haya vivido en ella o no. Me puse a pensar en las mujeres, que tanto han luchado por cambiar su posicion social y me pregunté si estarían contentas con lo que han conseguido. Con la igualdad de los sexos la mujer debe correr el doble para lograr lo que quiere que cada vez son cosas más grandes y los hombres, que ahora tienen competencia deben ir rápido también para no quedar a un lado. Entonces eso es lo que nos tiene en una sociedad que no puede perder el tiempo en cosas que no sean productivas, en una sociedad donde el tiempo pasa a tanta velocidad.
Habiendo pensado eso me centré en lo que quizás estaban pensando las mujeres al empezar con la idea de querer igualdad: ser un igual con la pareja.
Quizás hasta ese punto llegaba su autodesprecio que no quisieron que el hombre siguiese siendo el rey del hogar y ellas las amas de éste, para que ambos sean los mandatarios por igual. ¿No será que con eso las mujeres han bajado de rango?
Pasamos de ser tesoros, diosas, musas a ser “la compañera/pareja perfecta” o “la media naranja“
Dejamos de ser las flores del mundo.
Por eso mi consejo de hoy es que los hombres no se dejen dominar en este aspecto por las mujeres. Las pocas sensatas que aun quedan los queremos a la antigua: queremos que nos sigan viendo como regalos de Dios. Queremos ser sus ninfas, su fuentes de inspiración en la poesía, música y arte. Queremos ser esas pequeñas perfecciones inalcansables, que los hacen quebrar todas sus defensas e ir hasta el último rincón de la Tierra para cumplir un deseo nuestro. Y no porque seamos egocéntricas, sino porque a nuestro lado queremos sólo a aquel que de verdad demuestra darlo todo por nosotras y sin dejar de ser el macho que es.
Esta muy bueno, en serio, nunca paras de impresionarme con estas cosas que escribes
Me gusto muchisimo en la forma que fuiste llendo de un tema al otro a traves de pensamientos bastante profundos y llenos de tu pasion
Encuentro que el tema principal tiene bastante razon, ya que lo natural es que las mujeres deban ser amadas y apreciadas como tales, incluyendo en esto todo el tema de elojiarlas y tenerlas como nuestras musas, que de paso da sierto seguro de que con el varon con quien estan no es un completo egoista y talvez un imbesil de los que sobran en el mundo
Bueno por mi parte, no puedo guardarme lo que te voy a decir, pero prefiero decirte esto que estaria a punto de escribir por una via mas privada
Esperando ansioso tu siguiente articulo =D
“Busca y ve, que tu alma libre este”
Mmm viendo todo esto me doy cuenta de q muchas de nuestras conversaciones se basan en temas de aca
Me encanto este post, pero creo que hay mujeres y mujeres, que algunas en el fondo quieren ser una media naranja y q otras en el fondo quieren ser diosas, no creo que esto haga mas sensata a una ni a otra
Lo q pasa es q la tendencia a ser diosas por un tiempo prolongado las lleva a querer ser medias naranjas, imponiendo una moda de estilo femenino y evitando la libre expresión
Por mi parte espero que la tendencia se revierta antes de mi muerte, aunque bien podría conformarme con encontrar mi propia diosa
ale 1:43 am el diciembre 12, 2009 Permalink |
manu! acabo de cachar tu comentario de si he visto into the wild y si po… si es una de mis pelis favoritas… la vi y quedé pa la caga. nose. es como cuando leí el lobo estepario. me paso lo mismo. onda nunca pense que iba a ver o leer algo que explicara tanto mis sueños y mis pensamientos y todo lo que es ser yo. xD…