Updates from diciembre, 2010 Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • Manu 12:00 am el December 29, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: autenticidad, , rana, uno mismo   

    La rana que quería ser una rana auténtica – Augusto Monterroso 

    Había una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.

    Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.

    Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.

    Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a

    vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.

    Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.

    Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se la comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo.

     
  • Manu 12:00 am el December 27, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: gente que no vive sin palabras, palabras   

    El Lema del Mendigo 

    Un mendigo le tiró de la manga a un transeúnte y le pidió dinero para una taza de café. Y esto fue lo que le contó: “Hubo un tiempo, señor, en que yo era un próspero hombre de negocios, exactamente igual que usted. Trabajaba sin parar día y noche. Y sobre la mesa de mi despacho tenía un pequeño cartel con un lema: “piensa creativamente, actúa decididamente, vive peligrosamente“. Y mientras mi vida se rigió por aquel lema, el dinero me entraba a raudales. Pero luego… luego (los sollozos hacían estremecerse la figura del mendigo)… la mujer de la limpieza arrojó el cartel a la basura”

     
  • Manu 9:00 pm el October 25, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: amor de dos   

    Escrito con tiza – Óscar Hann 

    Uno le dice a Cero que la nada existe
    Cero replica que Uno tampoco existe
    Porque el amor nos da la misma naturaleza.

    Cero más uno somos Dos, le dice
    Y se van por el pizarrón tomados de la mano.

    Dos se besan debajo de los pupitres
    Dos son uno cerca del borrador agazapado
    Y Uno es Cero en mi vida.

    Detrás de todo gran amor la nada acecha.

     
  • Manu 11:57 pm el October 16, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: , amistad, conversacion, popular   

    -¿Y? ¿Lograste lo que querías lo de ser popular y todo eso?

    -Síp, todos en este colegio me conocen.

    -¿Pero tienes amigos?

    -Obvio.

    -No, hablo de verdaderos amigos, no gente sólo para hablar.

    -Obvio.

    -Entonces ya tienes a alguien a quien contarle todos esos secretos, ¿verdad? Todas esas cosas que no te dejaban dormir hasta bien tarde.

    -Tú como siempre hablando de cosas que nadie entiende

     
  • Manu 12:26 am el October 10, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: , libro, mafalda, vida real   

    Un libro de verdad 

    Érase una vez un cuento sin situación inicial. No presentaba el lugar ni a los personajes, ellos siempre estuvieron ahí. El problema llegaba en seguida. Era esta historia un cuento recién nacido y así, en pañales ya había llegado al conflicto.
    El Rey ya había sido asesinado, el niño ya había sacado la espada, la joven ya había sido invitada al baile. Y así, con apuro, el Rey tenía que ser vengado, el niño tenía que usar su arma y la niña debía comprar un vestido.

    Llega el cuento al mundo buscando su propio desenlace: sin situación inicial, ningún autor lo quiso terminar. No lo leen en los colegios: se dice que algunos profesores intentaron imponerlo y los alumnos no lo pudieron ni empezar.
    Miles de libros fueron quemados, un cuento así ponía en peligro la literatura.

    Un cineasta loco quiso llevarlo a la pantalla grande. Una película empezada desde el medio. Pudo haber sido un éxito como tantas películas sin sentido hoy en día, pero ningún actor  quiso participar de ella. Aquellos que empezaron el guión gritaban que era una locura, que no tenía inicio y les daba miedo pensar en el final.

    Y así quedó en el olvido el cuento sin presentación, todos quienes lo leían se asqueaban. Lo describían como una historia insoportable.
    Nadie quería leer un libro donde a los personajes luego de ya empezado el quiebre.
    Nadie quería terminar un libro cuyo desenlace no es realmente claro.
    Nadie quería leer antes de dormir algo tan parecido a la vida real.

     
  • Manu 12:51 am el October 8, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: , mundo interior,   

    El principito Andrés 

    Había una vez un príncipe llamado Andrés. Su papá estaba siempre muy ocupado cuidando el reino y su mamá cuidando a los otros hijos, pero él como era el mayor no lo tenían que cuidar. Ese era Andrés, Andrés al que no tuvieron que cuidar.

    ¡Pero no había de que cuidarlo! Andrés no podía salir del palacioL.

    Pero a el no le importaba, el castillo era enorme, ¿para que conocer más? ¿Era necesario? ¡No! Tenía cientos de habitaciones y kilómetros de jardín para recorrer.

    Además, ¿que podía haber allá afuera? No tenia idea. Las rejas llegaban al cielo y estaban cubiertas por gruesas enredaderas… nunca vio nada afuera.

    Tampoco se vio mucho a si mismo, en el castillo no habían espejos y el agua era color coral, así que no veía su reflejo, solo a los juguetones peces nadando, siempre nadando.

    Pensarás que se aburría. Probablemente, pero él no lo notaba, ¡no conocía más!

    Podía pasar horas jugando en el patio solo, haciendo carreras contra los animales que pasaban por ahí.

    ¡Jugar a las escondidas era su juego favorito! ¡Se escondía y se quedaba en su escondite hasta altas horas cuando escuchaba que su mama lo llamaba para que fuera a comer!

    ¡O hablando con los peces! Que sólo nadaban, pero se sentía bien hablando con ellos sin respuesta, ya que soñaba que en algún momento, un pez le respondería y lo haría sonreír.

    Pero un día todo cambio: el día de su cumpleaños numero 16 como era tradición, a Andrés se le abrieron las puertas del castillo para que viera su reino. Pero tenia que recorrerlo solo.

    Andrés salio un poco tarde, por miedo. Siempre estuvo solo, pero siempre en su castillo, donde no entraba nadie que lo hiciera sentir mal, su castillo, su hogar, su lugar privado, solo suyo y de nadie más: su mundo.

    Ya salido el sol, Andrés dio un salto y salió fuera del palacio. Las puertas quedaron abiertas, pero prefirió seguir caminando.

    ¡Se encontró cosas nuevas! ¡Y vaya q cosas nuevas!

    Mucha gente, ¡demasiada gente! Hombres como su hermano y mujeres como su hermana, pero eran todos diferentes y vio que cada uno tenía un castillito en su mano, ¡pero lo escondían!

    ¿Porque escondían su castillito?

    Si yo pudiera llevar mi castillo en mis manos, ¡lo mostraría a todos para que vean lo lindo que es! – Pensó – aunque quizás lo normal es esconderlo…

    Un día vio que los aldeanos se juntaban para ir a una fiesta. Nunca había ido a una, pero hace tiempo, jugando a las escondidas, había escuchado a dos jardineros hablando de una. ¡Y se oían muy divertidas!

    Fue corriendo al lugar. Al principio no le gustó. ¡Mucha gente que parecía verlo y no importarle si estaba ahí al mismo tiempo!

    Pero después de unas largas horas se acostumbró ¡y empezó a disfrutarla!

    Vio como los hombres, como él, le pedían bailar a las niñas que estaban sentadas.

    El quería hacer lo mismo así que buscó a alguna niña sentada. ¡En eso encontró una preciosa!

    Que niña tan linda – se dijo Andrés.

    La saco a bailar y estuvieron así largas horas.

    Hasta que Andrés noto algo: ¡esta niña no escondía su castillo! ¡Eso le encanto! Y era el castillo mas hermoso que hubiese visto, incluso más lindo que el de él, pensó.

    A la mañana siguiente Andrés volvió a su castillo sin poder sacarse a su damisela de la cabeza y a su hermoso castillo.

    ¿Como olvidarla? ¡Era perfecta!

    A la mañana siguiente a primera hora de la mañana salió de su gran castillo, ya no tenía tanto miedo.

    Fue por todo el pueblo buscando a la hermosa princesa con la que bailó la noche anterior. Y la encontró.

    Ahí estaba, sentada en una silla con su castillito a los pies.

    Por desgracia, ella no estaba sola. Habían más príncipes alrededor de ella viendo su castillo (y a ella también)

    ¿Que hacer?

    No pudo hacer nada, volvió a su castillo y se quedó ahí hasta el día siguiente.

    Volvió a jugar a las escondidas, y se escondió y pensó, pensó, pensó.

    Hablo con los peces pero no le respondían, ¡aunque a él le parecía que si!

    Le decían:
    ¡Háblale!

    Ella no quiere hablar conmigo –respondía Andrés.

    ¡Háblale!

    No puedo… está con los otros príncipes.

    ¡Háblale!

    Y a la mañana siguiente se propuso a hablarle.

    Salió apurado del castillo y la buscó. La encontró en el mismo lugar de antes, con su castillito a los pies y con príncipes alrededor.

    La tomo de una mano y se puso a hablar con ella.

    ¡Hablaron! ¡Por primera vez Andrés hablaba enserio con algo que le respondía!

    -Me encanta tu castillo – le dijo en un momento la princesita

    -¿Mi castillo? ¡Pero si no tengo!

    -Si lo tienes, ¡en tus manos!

    -¿Yo?

    -¡Si! Todos tienen un castillo en sus manos, aunque uno mismo no puede ver el suyo.

    Hablaron mucho, y la princesa le enseñó más de lo que Andrés había aprendido en toda su vida. ¿Como no amarla si además de perfecta sabía tanto?

    Pero estaban los otros príncipes, y el principito Andrés veía como ella los miraba.

    Lo único que supo hacer fue ir a su castillo a hablar con sus peces y esconderse.

    ¿Que más hacer?

    Espera a que los peces te respondan principito Andrés, y cuando lo hagan, haz lo que te digan, porque siempre van a tener razón.

     
  • Manu 9:27 pm el September 3, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: , elegir, rutina, sol   

    El Sol 

    Hoy el Sol se cansó de seguir la rutina.
    Dejó todo en su lugar y se cambió de lado: fue a esconderse al lugar por donde siempre sale.
    No quería hacerle daño a nadie; no pensó en la Luna que se confundiría ni en los lugares que amanecerían en la noche, simplemente se cansó de ver todos los días lo mismo.
    Por eso un día se confundió de lado: tapó el cielo con nubes y cuando nadie podía verlo se arrastró al otro lado.
    Se prometió que sería sólo por un ratito.
    Se relajó, respiró hondo y se dio cuenta de lo diferente que se ve todo desde el otro ángulo.
    Cundo ya había pasado el ratito volvió a regañadientes a su puesto de siempre.
    Dio la vuelta que siempre da y volvió a amanecer.
    Ahí vio lo que siempre ve, pero con un toque distinto: era lo que tanto le había fascinado ayer.

    Siguió pasando los días imaginando lo maravilloso que se ve esactamente el mismo paisaje que tenía frente a sus ojos, pero en otra situación: habiéndola escogido él.

     
  • Manu 3:50 pm el June 22, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: alberto fuguet, apostar, egocentrismo, , mala onda   

    Mala Onda – Alberto Fuguet (trozo 2) 

    -Me fumaría un buen pito -agregué- como los de Río. Sería rico, ¿no?
    [...]
    -Eres la persona más egocéntrica que he conocido en mi vida.
    Punto. Así de rápido, así de gratuito.
    Yo cerré los ojos por un segundo, para tratar de absorber el golpe lo más privadamente posible, pero pronto me di cuenta de que era inútil, porque no era enojo lo que deseaba ocultar sino dolor y eso cuesta mucho más.
    -No me lo dices como una virtud de la cual deba estar orgulloso, ¿no?
    -Quien sabe, Matías. Hay cierto tipo de gente que lo único que desea en la vida es llegar a ser como tú.
    -Me cargan estas conversaciones.
    -Y quién está conversando. Es sólo una opinión.
    -Claro.

    [...]
    -Es más, Matías. Egocéntrico y desubicado. Solo piensas en ti. En ti y en tus drogas y en llamar la atención y ser el número uno y no perderte una ni quedarte fuera de lo que esté de moda. Tu vanidad me aplasta. Tú crees que no te conozco. O crees que voy a andar haciéndote caso y fumar marihuana sólo para complacerte, para que después vayas y les cuentes a todos que me corrompiste. Te equivocas, huevón. Estás a años luz de lograr algo así.
    -Era sólo una idea. Ni siquiera tengo pitos. Y ni siquiera había pensado en convidarte.
    -Típico de ti, ¿viste? Si hasta lo confiesas.
    -Mira, Antonia, nada personal, pero este tipo de cuestiones me aburre. Si fuéramos pololos, lo entendería. Si estuviéramos casados, como mis padres, hasta sería necesario para evitar crímenes mayores. Pero esto sí es lo que yo llamo desubicación. O sea, ni siquiera estamos enamorados…
    -Quién sabe…
    Eso me mató, pero no me lo creí.
    -Lo dudo-le dije.
    -Ya basta… Si no te has dado cuenta de que estás enamorado de mí, entonces no sé quién lo va a hacer por tí. Tu egocentrismo no tiene límites, veo.
    -Hey, calma. No tienes por qué entrar en la dura.
    -¿Viste? Ni siquiera te diste el trabajo de escuchar o preguntarme qué sentía yo.
    -No, si eso está claro-le dije.
    -Nunca se puede apostar por nadie.

     
  • Manu 11:13 pm el May 23, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: confianza   

    La confianza es… (Charles M. Schulz) 

    Estar contigo

    ·

    Tener en quien apoyarse

    ·

    Conocer la respuesta correcta

    ·

    Dejarse llevar

    ·

    Sonreir al mirarnos hacia adentro

    ·

    Superar tu propio record

    ·

    Llegar a casa

    ·

    Practicar hasta que salga perfecto

    ·

    Que alguien te lleve de la mano

    ·

    Encontrar tu propio lugar

    ·

    Tener las mejores posibilidades para ganar

    ·

    Que te guste tu pelo tal como es

    ·

    Dar lo mejor de ti en cada jugada

    ·

    Saber que mañana no te faltará nada

    ·

    Tener ya los tickets en tus manos

    ·

    Saber a dónde quieres llegar

    ·

    Guardar la clave de nuestro casillero

    ·

    Estar rodeado de tus amigos

    ·

    Ir paso a paso

    ·

    Pedir ayuda cuando la necesitas

    ·

    Sentirnos parte del grupo

    ·

    Contar con alguien que te escuche

    ·

    Volver a casa después de un largo viaje

    ·

    Creer que éste puede ser un mundo mejor

    ·

    Llegar primero

    ·

    Saber que todavía queda un poco más

    ·

    Esconder una llave extra por las dudas

    ·

    Saber de memoria lo que debes decir

    ·

    Un chocolate muy bien escondido

    ·

    Que alguien nos esté esperando

    ·

    Saber que no estamos solos

     
  • Manu 9:58 pm el May 18, 2010 Permalink  

    18 de Mayo 

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